Te amo

—¿Qué?
—¡Que te amo!
—No sé..., siempre me pregunto por qué.
—Por ser como eres; quien eres.
—¿Sabes?... Quiero saber para qué.
—Pues para comerte mejor...

Nota importantísima del autor (bufón-burlón-burlador): estoy descansando, sólo y solo, por un rato; si no escribo más, será porque algo me ocurrió y nada se me ocurrió, así que disfrútalo mientras... Ah, la moraleja es: «ame; no declame, ni reclame».

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